martes, 20 de abril de 2010

domingo, 18 de abril de 2010

Sostenible Vs. Insostenible



Hace aproximadamente 20 años, apareció el concepto del "desarrollo sostenible" en un documento de las Naciones Unidas titulado "Informe sobre nuestro futuro común" , el cual se puso de moda rápidamente en la literatura oficial de muchas naciones y de muchos organismos tanto públicos como privados. Su inclusión en innumerables propuestas, convenios, planes, etc. de alguna manera dotaba al proponente de una "aura" progresista, de estar comprometido con las mejores causas ecológicas y de protección del medio ambiente. El informe decía que el "desarrollo sostenible es aquel que permite satisfacer nuestras necesidades actuales sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer las suyas."


Si nos tomamos el tiempo de revisar los planes de desarrollo y de crecimiento que nos rigen encontraremos muchas referencias al término "desarrollo sostenible". Si releemos los compromisos de campaña y los programas de gobierno de la mayoría de nuestros políticos volvemos a encontrar el término ligado a un sinnúmero de buenos deseos para mejorar la vida de la gente.


Si nos diéramos a la tarea de preguntar a las personas que redactan, aprueban o apoyan estas iniciativas en el ámbito de la política como el de la iniciativa privada y aún entre personalidades de la cultura y la academia, nos daríamos cuenta de que cada uno tiene su propia versión o definición de lo que debería ser el desarrollo sostenible. Entre la gente de la calle el resultado no sería muy diferente en caso de que conocieran el término. Pero después de tanto tiempo, cabe preguntarse porque a pesar de la difusión que tiene el concepto del "desarrollo sostenible", su aplicación en nuestra realidad local y nacional es nula.


O la gente común y corriente no entiende el concepto y mucho menos la forma de aplicarlo o el concepto en sí, es difícil de digerir. Confieso que durante años he creído entender lo que significa y su aplicación me parece más que obvia tanto en la economía como en todos los aspectos del desarrollo de nuestra ciudad y nuestro país. Sin embargo, me resulta difícil creer que la mayoría de la gente está equivocada y que yo soy el único capaz de comprender estas ideas.


Reflexionando acerca de esto último, y revisando nuevamente la definición, me encuentro con que el término es algo vago, contradictorio y un poco tramposo. Es tan abierto que puede describir cualquier forma de desarrollo mientras este signifique progreso. Alguna vez, platicando con un miembro de un consejo de desarrollo de la ciudad me decía que el desarrollo sostenible era aquel que se podía mantener indefinidamente a base de inversiones y producción y que obviamente el modelo a seguir era el de los países del primer mundo con Estados Unidos a la cabeza. Me pregunto si "desarrollo sostenido" y "desarrollo sostenible" son sinónimos. No creo. Pero mi interlocutor pensaba que si, y así como él, muchos tomadores de decisiones y gente que tiene en sus manos el destino de nuestra economía y nuestro bienestar como sociedad.


Pensando como poder explicar este concepto en términos sencillos se me ocurre que se puede encontrar un símil en la economía personal de cada uno de nosotros.


…."poder satisfacer nuestras necesidades actuales sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer las suyas." suena como a ….."no gastar ni endeudarnos más allá de nuestros ingresos satisfaciendo todas nuestras necesidades y expectativas y a la vez dejarles un patrimonio decoroso a nuestros hijos y nietos." ¿Cuantos de nosotros en la actualidad podemos hacer esto?


¿Podemos dejar de aspirar a tener más comodidades, dinero, propiedades, viajes, lujos, o simplemente tranquilidad económica?


¿Cómo podemos mejorar nuestro nivel de vida si no es a través de mayores ingresos y mayor consumo?


Si es muy difícil para la mayoría de las personas alcanzar un nivel de vida decoroso sin endeudarse ni comprometer su patrimonio, a nivel de ciudades y países, esto es prácticamente imposible. En esta economía competitiva y global, ¿cuantos países pueden optar por una vía que no sea la del crecimiento a cualquier precio?. ¿Cuántas compañías y empresas de todos tamaños pueden dejar de aspirar a crecer? ¿Cómo se puede satisfacer la creciente demanda de materias y bienes sin echar mano de todos los recursos naturales a disposición aún a riesgo de agotarlos? El nivel de vida ideal que representa para nosotros el de los habitantes del "primer mundo" se consigue a base de producir consumiendo de forma acelerada los recursos naturales no solo de esos países sino también los del "tercer mundo". La "huella ecológica"* de los países desarrollados alcanza ya todos los territorios de nuestro planeta.


Podemos hablar todo lo que queramos sobre desarrollo sostenible pero la realidad es que no queremos o no podemos abandonar nuestro viejo paradigma de desarrollo sostenido.


*Según la Wikipedia; La huella ecológica es un indicador agregado definido como «el área de territorio ecológicamente productivo (cultivos, pastos, bosques o ecosistemas acuáticos) necesaria para producir los recursos utilizados y para asimilar los residuos producidos por una población dada con un modo de vida específico de forma indefinida». Su objetivo fundamental consiste en evaluar el impacto sobre el planeta de un determinado modo o forma de vida y, comparado con la bio-capacidad del planeta. Consecuentemente es un indicador clave para la sostenibilidad.


Imagen: Arco de la Defensa, Paris, Francia

lunes, 30 de noviembre de 2009

“Algunas ideas para gastar 350 millones”



La puntada más reciente en el largo rosario de ocurrencias (proyectos) con que nos van a "obsequiar" nuestras autoridades se llama "Metroparque de la gente". Me pregunto cuál es el criterio o metodología que utilizan para determinar que la prioridad para nuestra ciudad es hacer un parque en el lecho del Rio Nazas. Gastar 350 millones de escasos pesos en edificar instalaciones en un área de riesgo que, aunque eventual, está destinada a conducir agua en años donde la precipitación pluvial rebasa los niveles habituales parece un contrasentido.


La más reciente avenida del rio, el año pasado, se llevo gran parte de las instalaciones deportivas que ahí existían y un tramo del bordo de protección colindante con la colonia Moderna. Me pregunto si esto no fue un aviso para que desistan de construir donde no se debe. También me pregunto si las instalaciones que ahí existían eran usadas realmente por la mayoría de la población y si tenían un mantenimiento adecuado. El querer volver a hacer lo mismo, en el mismo lugar pero a mayor escala me parece una verdadera necedad. Lo que se debería hacer con el rio es limpiarlo y nivelar su cauce para compensar los años de excavaciones que dejaron infinidad de cavernas y desdibujaron la trayectoria natural del agua.


¿Porque ahí precisamente? ¿Porqué no desarrollar un área equivalente dentro de la ciudad en donde el impacto tanto social como económico seria mucho mayor? ¿Sera que solo en el lecho seco de un rio se tiene terreno disponible relativamente barato o gratis? Porque no se sigue el mismo criterio que se uso en Saltillo para ubicar y desarrollar el Parque Las Maravillas donde se aprovecharon terrenos en un área muy deteriorada para crear infraestructura y equipamientos culturales como el Museo del Desierto.


Actualmente la ciudad y la zona metropolitana presentan un serio déficit en equipamiento urbano en donde esos 350 millones podrían ser de mucha ayuda. Se requieren escuelas y arreglar las existentes, se necesitan bibliotecas, auditorios, museos, áreas deportivas, dispensarios médicos, asilos, centros comunitarios, clínicas de urgencias, guarderías, estaciones de bomberos, casetas y cuarteles de policía y un largo etcetera. Se requiere un efectivo sistema de parques y áreas verdes, no esos lotes baldíos y sin mantenimiento que vemos en la mayoría de las colonias. Necesitamos que ese dinero se use realmente en beneficio de la comunidad, no en proyectos para los titulares de los periódicos sino en obras tal vez más modestas pero de mayor beneficio directo para la gente.


¿Acaso no merecemos algo mejor?





domingo, 22 de noviembre de 2009

Manifestando mi desconcierto.


A últimas fechas hemos presenciado una serie de iniciativas poco difundidas o dadas a conocer de manera indirecta en donde el común denominador es el desmantelamiento de los pocos organismos e instancias de planeación realmente locales. Parece que tales iniciativas buscan de alguna manera trasladar las funciones de control y planeación urbana a los gobiernos estatales. Una de estas iniciativas es el establecimiento del organismo que se va a encargar de la administración de los fondos para la zona metropolitana en donde los gobiernos municipales no tienen poder de decisión y los estados tienen completo control sobre los recursos y los proyectos en donde estos se van a invertir. Otra iniciativa busca eliminar la Dirección de Desarrollo Urbano en el Municipio de Torreón y que sus funciones sean asimiladas por una Dirección de Ecología o de Medio Ambiente. Para completar el cuadro, los Ingenieros Civiles, a través de su Colegio, han manifestado recientemente su intención de querer tomar el liderazgo en la planeación urbana de la Zona Metropolitana y de trabajar estrechamente con los Gobiernos Estatales sobre todo en los proyectos de infraestructura vial que, aparentemente, será de lo poco en lo que se invertirá en Torreón en los próximos años.

¿En donde quedamos los Arquitectos y los Urbanistas de la región en relación a estas intenciones? ¿Cómo afectaran estos cambios a nuestra ya de por si golpeada y menospreciada profesión?

Recientemente fui invitado a participar en la revisión de un “Manifiesto” en donde la intención del Colegio de Arquitectos de la Comarca Lagunera es levantar la mano para decirle a las autoridades de todos los niveles que aquí estamos también nosotros los Arquitectos, dispuestos a participar en la comunidad y aportar nuestros conocimientos en beneficio de la región. En el borrador de este documento se incluyen, aparte de un breve diagnostico de la situación actual, una lista bastante grande de proyectos y buenas intenciones que aparentemente pretenden abarcar toda la gama de necesidades a resolver en nuestras ciudades. En lo particular, pienso que este documento refleja el desconcierto actual en nuestro gremio ante la falta de rumbo y liderazgo que presenta la sociedad en su conjunto y de lo cual no somos ajenos. Después de leer el borrador que me fue entregado me di cuenta que andamos perdidos y realmente no sabemos estructurar una propuesta sólida, coherente y viable acerca de lo que realmente queremos para nosotros y para nuestras ciudades en los próximos años.

A continuación, incluyo lo que a mi juicio deberá ser la introducción de ese documento y las propuestas que deberíamos plantear como gremio. Pocas palabras y pocos proyectos pero de largo alcance.

La Zona Metropolitana de La Laguna es considerada como la quinta en importancia a nivel nacional por su población y por la importancia de sus actividades tanto económicas, como sociales y culturales. Esto posiciona a la región como un polo muy atractivo para la inversión que por su ubicación geográfica forma parte de importantes ejes de comercio internacional con la Unión Americana y Canadá y con la Zona Asia Pacifico. Sin embargo, la ZMLL presenta notables desequilibrios en su desarrollo urbano ya que tiene enormes rezagos en equipamiento, vialidades e infraestructura de servicios. Esta situación compromete la calidad y el nivel de vida de la población y atenta contra las expectativas de crecimiento de la región a mediano y largo plazo.

Como profesionales de la Arquitectura y el Urbanismo, nosotros, los Arquitectos, tenemos una formación académica que nos capacita para manejar y gestionar la complejidad que involucra la Planeación Urbana como una disciplina en constante evolución y actualización. Las nuevas tendencias en la Planeación Estratégica de Ciudades exigen que especialistas capacitados para la toma de decisiones intervengan en la dirección y operación de los planes, programas y proyectos de desarrollo urbano y en su seguimiento para coadyuvar y garantizar el éxito de las políticas públicas en beneficio de la comunidad.

Visto lo anterior, el Colegio de Arquitectos de la Comarca Lagunera, A. C. (CACLAC) se dio a la tarea de elaborar este manifiesto que expresa nuestra preocupación por el rumbo que vaya a tomar el desarrollo de nuestra región de cara a los próximos años y que tiene por finalidad, proponer una serie de iniciativas que consideramos como prioritarias para detonar un crecimiento económico y urbano acorde a la importancia y expectativas de nuestra sociedad.

Acciones y Proyectos Estratégicos:

Iniciativa para substituir en el mediano plazo el modelo de Planeación Urbana tradicional vigente en nuestra región, y el cual no responde a los retos que imponen las ciudades en el siglo XXI, por el de Planeación Estratégica, modelo que ha probado su efectividad para adecuarse a la movilidad que impone la competitividad actual entre ciudades y la globalización.

Declaratoria de la ZMLL como “Metrópolis Verde” con la intención de implementar con fuerza y determinación, programas y políticas a favor del Medio ambiente y la Ecología que nos lleven a obtener recursos y apoyos de organismos nacionales e internacionales para combatir el Cambio Climático y mejorar sustancialmente la calidad de vida de los habitantes de la Comarca. Como objetivo prioritario proponemos implementar las acciones necesarias que nos lleven a alcanzar en el corto plazo el estándar internacional propuesto por la Organización Mundial de la Salud de 12.00 M2 de área verde (real) por habitante.

Programa de dotación de equipamiento urbano en áreas deficitarias y con mayor concentración de población. Esto es, escuelas, clínicas, bibliotecas públicas, guarderías, plazas y parques, etc. Con la intención de revitalizar y transformar barrios y colonias que actualmente se encuentran en un grave deterioro y a merced de la delincuencia.


Imagen: Detalle Centro Georges Pompidou, Paris

martes, 22 de septiembre de 2009

Cuando el destino nos alcance.


"Cuando el destino nos alcance" o "Soylent Green", su título en ingles, es una película de ciencia ficción que se filmó en el año 1973 y fue dirigida por Richard Fleischer. En ella se representa una ciudad de Nueva York ambientada en el futuro año de 2022, en crisis y con una gran escases de alimentos debido al agotamiento de los recursos naturales, la degradación ambiental extrema y la sobrepoblación.



El titulo de la película me da pie para una reflexión que me preocupa. Creo que ya nos alcanzo el destino, como sociedad y como nación. Ahora, en medio de una gran crisis económica, social y de seguridad, no encontramos la salida. Todos los que en su momento podrían haber significado la diferencia, sean políticos, empresarios, intelectuales, lideres, se han quedado sin argumentos, ya todos los discursos suenan huecos, vacios de propuestas y francamente mediocres. La globalización nos alcanzó y nos rebasó hace ya rato. No quisimos ver ni prepararnos para la competencia que se avecinaba. Nos entregamos a la habitual practica nuestra de vernos el ombligo y no pensar y actuar de cara al futuro. El golpe de timón que algunos políticos reclaman ahora debió ocurrir hace 15 o 20 años, cuando se preparaba el país para el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá. Ahí, en esos años, nos estábamos asociando a la mayor economía del mundo y eso representaba, aparte de beneficios, grandes retos y responsabilidades que a la larga no supimos asumir. Como siempre, salimos con nuestro tradicional "ahí más adelante", "falta mucho tiempo", "para que cambiar si así estamos bien".



Países como Brasil y Chile que ahora son economías en franco crecimiento, supieron apostarle al futuro mientras nosotros durante todo este tiempo nos hemos preocupado más en la escasa fortuna que ha tenido nuestra selección nacional de futbol (el Trí) en los campeonatos mundiales y en las desafortunadas aventuras de nuestros artistas, políticos y deportistas. Como dijo hace poco un escritor del cual no recuerdo su nombre, México esta "pasmado". Estamos en un estado de inmovilidad que nos ha dejado sin respuestas y sin rumbo y lo peor es que esta situación parece que es de largo plazo. Los tres niveles de gobierno se han quedado sin recursos. Las empresas y toda la economía en general está quebrada. Por fin nuestra dejadez, corrupción y falta de responsabilidad nos va a cobrar factura.



Asumiendo una actitud más optimista, después de repasar este panorama deprimente, diría que en estas épocas de tribulación es cuando más se necesitan liderazgos creativos y reales. Se necesita gente comprometida con un cambio profundo para generar riqueza y bienestar. "la necesidad es la madre de la invención". Debemos plantearnos una "Visión de futuro" que nos de esperanza y certidumbre y empeñar todo nuestro esfuerzo en alcanzarla. Tenemos que empezar a trabajar ya cada uno en lo individual para que nuestros hijos y nietos puedan aspirar a un mejor mañana.



Imagen: poster de la película "Cuando el destino nos alcance"

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Hacia una Mini-Teoría del Urbanismo en la Comarca Lagunera (5)



La Ciudad Sustentable.


Después de hacer un breve recorrido por los tres modelos de ciudad que para un servidor representan el paradigma de una urbe más adecuada al ser humano, respetuosa con el ciudadano, me gustaría proponer un cuarto modelo que resumiría las ventajas de los anteriores.


La Ciudad Sustentable es una donde la máxima prioridad de sus habitantes, incluyendo sus autoridades, es elevar la Calidad de Vida de toda la población, ofreciendo entre otras cosas, espacios públicos de primera, parques, jardines, plazas, teatros al aire libre, lugares hermosos y bien diseñados, pensados para la convivencia de todos con la mayor seguridad y tranquilidad. Equipamientos urbanos como escuelas, bibliotecas, teatros, museos donde personas de cualquier edad y condición socioeconómica encuentren la manera de trascender mediante la educación y la cultura. Edificios públicos que, independientemente de su ubicación o destino, reflejen un diseño digno y elegante. Una ciudad donde la calidad del espacio urbano no sea un lujo sino una componente necesaria para mejorar la vida de las personas.


La Ciudad Sustentable está pensada para perdurar y mejorar con el paso del tiempo, conservando la arquitectura histórica que nos da identidad y nos ancla con el pasado y a la vez, experimentando con la arquitectura de vanguardia pero siempre acotada por las condicionantes de la ubicación geográfica y el clima.


El Desarrollo Sustentable nos habla en su misma definición, de una herencia, de un legado urbano que pasa de generación en generación, con un compromiso de entregar lo que hemos recibido por lo menos en las mismas condiciones. Creo que el compromiso real es dejar en cada generación una impronta de creatividad y belleza que se vaya sumando en este legado. Debemos superar a nuestros predecesores en crear una ciudad y una región mucho más segura, justa, bella, armoniosa, sana.


Nuestra generación no se ha caracterizado por cumplir con este compromiso. Estamos muy lejos siquiera de tener la calidad de vida urbana que nos legaron. En la actualidad trabajan y estudian aquí muchos más arquitectos y urbanistas que en toda la historia de la región y en comparación muchos más que en otras regiones. ¿En dónde está el problema? ¿Falta visión de futuro? Aun estamos a tiempo de tomar las riendas de este asunto y darle sentido a nuestra generación.


Imagen: Plaza Central, Punta Arenas, Patagonia Chilena.

viernes, 21 de agosto de 2009

Hacia una Mini-Teoria del Urbanismo en la Comarca Lagunera (4)



La Ciudad Reusable.


El enfoque de la Ciudad Reusable completa la trilogía de modelos de ciudad; de guías para orientar el desarrollo urbano en nuestra región. Según Sir Richard Rogers en su libro "Ciudades para un pequeño planeta", "….las propias ciudades deben concebirse como sistemas ecológicos y es esta actitud la que debe dirigir nuestro enfoque para planificarlas y gestionar la explotación de sus recursos." En este sentido es importante observar que tipo de "Metabolismo" tiene la ciudad en relación con la gestión de sus recursos.


Las ciudades de metabolismo "lineal" consumen y contaminan en grandes proporciones. Las ciudades de metabolismo "circular" minorizan las materias primas nuevas y acrecientan al máximo el reciclaje. El proceso lineal establece la cadena de adquisición de energía (obtenida de recursos no renovables como el carbón o el petróleo), materias primas o productos, su uso y consumo y su disposición final como residuos, los cuales pueden ser orgánicos, inorgánicos y emisiones a la atmosfera. En las ciudades con metabolismo circular la energía proviene en gran parte de energías renovables y las materias primas en parte son producto de reciclado, a su vez, los residuos originados son regresados al proceso por medio del reuso o el reciclado lo que minimiza al máximo la contaminación al medio ambiente.


En la Ciudad Reusable debemos considerar a nuestro entorno construido como susceptible de reuso, en lugar de pensar como primera opción en demoler para construir. Al volver a utilizar nuestros edificios dotándolos de nuevos usos y actividades, evitamos extender la ciudad con nuevos desarrollos lo que nos acerca al modelo de la Ciudad Compacta y al mismo tiempo minimizamos la generación de residuos vía escombros los cuales inevitablemente van a parar a la periferia de nuestras ciudades contaminando principalmente el medio rural. Para entender este enfoque hay que considerar que todo nuestro entorno construido llámese edificios, vialidades, vegetación, infraestructuras, etc. Son en realidad fuertes inversiones en recursos, tiempo y dinero que no se pueden eliminar sin antes evaluar detenidamente el costo beneficio de su remplazo.


Tomemos por ejemplo el caso de la remoción sistemática de vegetación y en especial de los arboles en nuestra región. Si nos detuviéramos a pensar lo que realmente vale un árbol en términos de cuidado y mantenimiento durante años, los cientos de litros de agua que se requieren, el tiempo destinado en podarlos y en retirar las hojas secas cada Otoño, así como el hecho de que los arboles son los principales aportadores de oxigeno y nuestra mayor defensa contra la contaminación atmosférica, nos daríamos cuenta del gran daño que hacemos y nos hacemos al derribar un árbol. Lo mismo pasa con nuestros edificios y en especial con los mas antiguos. No nos detenemos a pensar que en ellos está depositada la memoria histórica y la identidad de nuestra ciudad y nuestra gente. Los edificios son el escenario de los acontecimientos de una ciudad a través del tiempo y representan lo que somos y nuestra cultura. Conservar un edificio histórico es respetar el pasado de nuestra ciudad y asegurarlo para las generaciones venideras, esta es una autentica actitud sustentable.


Imagen: Centro Historico de Santiago de Chile.